Lazos duraderos: La inspiradora historia de los esfuerzos diarios de un perro callejero para llevar felicidad y amor a través de abrazos sinceros.

En el corazón de las bulliciosas calles de Chelsea, Nueva York, cada día se desarrolla una conmovedora historia protagonizada por Louboutina, una querida Golden Retriever que se ha convertido en una sensación local. Conocida como “Loubie” por sus amigos y seguidores, esta adorable cachorrita ha acumulado más de 58.000 fanáticos en Instagram, y todo gracias a su entrañable costumbre de ofrecer abrazos a los extraños que conoce en sus paseos diarios.

Los Golden Retriever han sido famosos durante mucho tiempo por su naturaleza amable y amorosa, a menudo considerados como el compañero familiar por excelencia. Louboutina, que lleva el nombre de un diseñador de calzado francés, ejemplifica esta reputación ya que dedica al menos dos horas cada día a extender su mano de amistad a cualquiera que encuentre.

“Simplemente no es una caminata típica”, dice el propietario de Loubie, Fernández-Chávez, con una sonrisa. De hecho, su paseo diario es todo menos ordinario. Es un viaje lleno de calidez y abrazos. Muchas personas que Loubie encuentra en sus paseos expresan cómo ella les alegra el día, sirviéndoles como fuente de consuelo y alegría, especialmente después de un día duro de trabajo.

El viaje de Loubie para difundir el amor comenzó en 2014, cuando terminó la relación de Fernández-Chávez. El dulce cachorro comenzó a sentarse y a agarrarse las manos con ambas patas, incluso cruzando una pata sobre la otra en un gesto de afecto. Fernández-Chávez recuerda cómo él y sus amigos solían decir en broma: “Al menos tenía a alguien con quien tomarme de la mano el día de San Valentín”, gracias a la inquebrantable compañía de Loubie.

Pero Louboutina es más que una simple sensación local; ella es una embajadora del amor y la bondad. En el corazón de Chelsea, una experiencia única y conmovedora espera a quienes buscan consuelo en los abrazos de Loubie. Conoce a Louboutina, la querida perra abrazadora de la ciudad de Nueva York, y deja que te alegre el día con su afecto ilimitado.

Loubie y Fernández-Chávez han estado tomados de la mano, o más bien de las patas, desde aquel día de San Valentín de 2014. Su entrañable costumbre de ponerse de pie, juntar las manos con ambas patas y cruzar una pata sobre la otra se ha convertido en un símbolo de amor y conexión. . Cada día, esta golden retriever dedica casi dos horas a contagiar felicidad a través de sus conmovedores abrazos. No es sólo un paseo; es un viaje lleno de abrazos.

Como dice Fernández-Chávez: “La gente dice que ella les hizo el día mejor… Por ejemplo, si alguien tuvo un día estresante en el trabajo, eso puede ser precisamente lo que necesitaba”. Se dio cuenta de que el mundo entero podría beneficiarse de una dosis del amor que su extraordinario perro puede brindar.

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